Queridos amigos:
Parece que fue ayer que envié nuestra última carta familiar. El tiempo pasa tan rápido! Como siempre hay muchas cosas para contar y para gozarnos en nuestro Amado Padre.
La escuela de enero fue una total bendición para nosotros. Vimos la mano de Dios obrando cada día, supliendo para cada necesidad. Comenzamos con muchos estudiantes, como 23 y tuvimos el apoyo de como 8 líderes. En el transcurso de los días algunos partieron por diferentes motivos, especialmente estudios. Fue un tiempo muy lindo de ver a Dios transformando vidas. Se graduaron 18.
Me bendijo en especial la vida de una muchacha que vino en verdad por fe. Ella venia de una familia con muchos problemas y de muy bajos recursos. Ella nos conto que veía el folleto del CEC y anhela estar sentada en una de las bancas que tenemos aquí. A principio de año una líder de su iglesia les dijo que escribieran sus metas y lo primero que ella puso era “ir al CEC”. Fue una de las ultimas en aplicar y ya no teníamos becas disponibles, pero hablamos con Mauri, oramos y decidimos que valía la pena darle una oportunidad.
Ella estaba tan agradecida y feliz de estar aquí. Disfruto cada minuto de su hora quieta y vimos como Dios fue obrando en varias áreas de su vida. Una mañana yo la vi pasar rumbo a su “lugar especial” donde hacia su hora quieta y sentí que debía salir y abrazarla, pero no hice caso. Dos días después mientras teníamos un hermoso tiempo de alabanza era muy claro en mi corazón que debía obedecer y abrazarla (soy del tipo introvertida, así que me cuesta expresar mis sentimientos y mas con personas que no conozco bien). Pero me acerque a ella y la abrace por un rato, ella lloro mucho.
Al día siguiente me dijo que momentos antes de que la abrace ella estaba “viendo” a su mama orando por ella, y que ese abrazo era de parte de Dios. Ella no había visto a su mama en un par de años y la extrañaba mucho. Nos dijo que tenía muchas cosas que arreglar en su familia y que necesitaba perdonar, así que salió a La Paz unos días para arreglar sus cuentas y volvió muy contenta.
Muchas veces me pregunto: “que estamos haciendo aquí, viviendo en el monte?”, pero cuando ocurren este tipo de cosas entiendo que de alguna forma Dios quiere usarnos, aunque somos unos pecadores llenos de egoísmo, El en su infinita misericordia nos usa para dar amor a quienes lo necesitan. Después de estos tres años viviendo aquí y después de haberme quejado en reiterados oportunidades como los Israelitas en el éxodo finalmente me di cuenta de que esta es nuestra tierra prometida ? o nuestro desierto…??? No importa igual queremos disfrutarlo y estar agradecidos!
La cruzada fue en Pucarani y en El Alto. Fue un tiempo muy lindo, los estudiantes trabajaron bastante y es siempre un aliento tanto para los que dan como para los que reciben. Como estábamos tan cerca de La Paz aprovechamos de dejar a nuestros hijitos con los abuelos y también ayudar en los preparativos para la boda de nuestra querida Evelyn, otra muestra de la fidelidad de Dios!
En febrero también comenzamos con los estudios de primero básico de Sami. Estamos haciendo “home school” y la verdad es que en varias ocasiones me siento aterrada por la idea de fallar como profe, pero disfruto un montón el pasar tiempo con Sami y Lucas, viendo su progreso cada día. Ellos son buenos estudiantes y me da ganas de ponerles 100 en todo! Aunque debo resistir la tentación y hacerles notar lo que están haciendo mal.
Tan pronto terminó la escuela salimos a La Paz para celebrar la boda de Eve y Erlan y descansar un poco. Regresamos a Caranavi para pasar tiempo con nuestros directores, los Punt. Siempre que vienen tenemos varias reuniones con ellos para evaluar y ver los avances. Esta vez no traían muy gratas noticias para nosotros. El patrocinador que aportaba más del 60% del presupuesto del CEC ya no estaba aportando hacía varios meses. Esto me desanimo un poco pero también sabemos que Dios siempre ha sido fiel, nunca nos ha hecho faltar nada y que tal vez sea el tiempo de dar grandes pasos de fe.
De cierta forma sabíamos que este momento iba a llegar, tarde o temprano, y sabíamos que el CEC debía auto sustentarse de alguna manera, entonces teníamos varios planes en mente y quisiera compartirles ahora. También pedirles ideas y sugerencias y porsupuesto sus oraciones para que este ministerio pueda seguir funcionando.
Una de las ideas es hacer una “mini empresa” de café, comenzando con lo mas básico que seria comprar café de los pequeños productores, envasarlo y venderlo principalmente entre los hermanos. La otra idea es hacer una escuela de español. Ahora esta viviendo con nosotros un muchacho que fue estudiante del CEC y varios años apoyo como líder y es profesor de lenguaje y está capacitado para ensenar español como segunda lengua.
Me olvide comentarles en mi anterior carta que están viviendo con nosotros en el CEC la familia Kraft, ellos son misioneros en Bolivia ya hace mas de cuatro años y estarán por año con nosotros. Son una hermosa familia que nos bendice mucho y mi hijos disfrutan mucho jugando con sus niños y estamos muy agradecidos a Dios por haberlos traído porque son una buena compañía para nosotros y nos ayudan y alientan bastante.
Como verán tenemos varias cosas por las cuales estar agradecidos, pero también varios motivos de oración!
- Por las finanzas del CEC
- Por ideas claras que vengan de Dios para auto sustentar el CEC
- Porque no perdamos la visión en el proceso de buscar autosustento
- Por todos los que vivimos en el CEC (Familia Meneses, Marco, Rocio y Jose)
- Por la familia Kraft que estarán viajando hacia el sur por un par de meses.
Muchas gracias por estar a nuestro lado con sus oraciones. Los amamos en Cristo Jesus y estamos celebrando una tumba vacía!
Los Meneses